Mis días en una secta CristiAAna.

Lo que relataré a continuación está totalmente basado en mis recuerdos de lo que experimenté en un grupo que se reunía en instalaciones identificadas con el logotipo de Alcohólicos Anónimos y al cual asistí de manera totalmente voluntaria. Aclaro que no pretendo asegurar que todos los grupos de Alcohólicos Anónimos, o similares, se conduzcan de la misma forma. Y que debido al tiempo transcurrido y a la poca fiabilidad de mi memoria, así como de mi estado mental en ese momento; muchas situaciones posiblemente han sufrido alguna distorsión involuntaria de mi parte. No escribo esto con otra intención más allá de su malsano (pero respetable) entretenimiento basado en la morbosa afición, que compartimos, de hurgar en las vivencias de alguien más.

Un día laboral… (Parte 1)

Últimamente por cuestiones circunstanciales, contextuales; así como también por decisiones conscientes y apremiantes, me vi en la posición de revalorizar mi concepto del trabajo y de mi vida laboral en general. Supongo que todos nos preguntamos tarde o temprano, y seguro más de una vez en la vida, si eso que hacemos lo haremos el resto de nuestros días, si somos buenos en lo que hacemos, si trabajamos para vivir, si vivimos para trabajar, si vale la pena lo que hacemos contra lo que recibimos en términos monetarios, de beneficios, de tranquilidad, de realización profesional y personal. ¿El trabajo nos dignifica o nos hace autómatas miserables? ¿El trabajo lo sufrimos o por el contrario #amomitrabajo?

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